“Es importante que los profesionales tomen conciencia de que su trabajo afecta a la sociedad”

El Ing. Silvio Bressán, Director del Departamento de Ingeniería Civil de la UTN Buenos Aires, se refirió al trágico incendio y derrumbe ocurrido el pasado miércoles en el barrio porteño de Barracas.

Publicada el 7 de febrero de 2014. Categorías: Institucional, Todas las noticias. Etiquetas: , , , , .

Entrevistado en el programa radial “Buenos Aires Tecnológica”, emitido los viernes de 17:00 a 18:00hs por FM Flores, el Ing. Silvio Bressán, Director del Departamento de Ingeniería Civil de la UTN Buenos Aires, se refirió al trágico incendio y derrumbe ocurrido el pasado miércoles en el barrio porteño de Barracas.

¿Se podría haber evitado esta tragedia?

Se podría haber tomado precauciones para hacer más controlable el incendio. Un diseño correcto, una operación correcta, y el control periódico de las instalaciones hubiera contribuido a ello. Si durante el proyecto de construcción el profesional a cargo se ajusta a la normativa correspondiente, se puede evitar que un incendio derive en una situación caótica.

Dentro del código de edificación de la Ciudad de Buenos Aires existe un decreto legislativo, de aplicación obligatoria: el apartado 4.12, de prevención de incendios. Allí se estipula cuáles son las condiciones para; dificultar la gestación de incendios, evitar la propagación del fuego, permitir la permanencia de los ocupantes hasta su evacuación, facilitar el ingreso y la tarea de personal de bomberos, y proveer las instalaciones correspondientes. Durante la etapa de diseño de proyecto hay que determinar qué trabajo se realizará en el edificio. Luego se proyecta y, posteriormente se manda a aprobar y registrar el proyecto. Después, con la construcción, hay una instancia de verificación con la habilitación.  En este caso, el riesgo sube por el uso de material inflamable, como es el papel.

Desde el Consejo Profesional de Ingeniería Civil bregamos por la existencia de la aplicación de lo que llamamos “edificios seguros”; para cada tipo de edificio, para cada tipo de uso, existe un protocolo de control de centenares de ítems que tienen que ser revisados periódicamente, para detectar deformaciones estructura, grietas, circunstancias de habitabilidad, ventilación, etc. Esto está pautado en una lista que un profesional debería ir a controlar. Si alguno de esos factores se altera, hay distintos grados de intervención. Con un control periódico del edificio uno podría estar seguro que ha hecho el esfuerzo posible para que no se produzca. Después está la eventualidad.

La única manera de prevenirlo es atenerlo a la normativa, controlando a los funcionamientos, revisando periódicamente, y capacitando a la gente. Es probable que el personal de limpieza no está capacitado para reconocer y evaluar la gravedad de la situación.

¿Cómo prepara hoy la carrera de Ingeniería Civil a los profesionales?

La carrera forma un profesional con una amplia incumbencia; uno de los títulos que más incumbencia tiene es el del Ingeniero Civil (en el ámbito de la construcción, por supuesto). Hay en esta disciplina una multiplicidad de temas que abordar, pero hay algunas cuestiones transversales a todas las asignaturas: el de la calidad de la construcción; el impacto ambiental; y la higiene y seguridad. Desde primer año se introduce al estudiante en el cumplimiento de las normativas correspondientes en el ámbito de la construcción (como el código de planeamiento urbano, y el código de habilitación, entre otras) para que el estudiante esté preparado para proyectar, operar y controlar todo este tipo de construcciones ante los diferentes eventos. Después surgen aspectos de la vida cotidiana; la reducción de costos, el estiramiento de la vida útil de un edificio, entre otros factores, que ponen en riesgo una construcción. En ese sentido, creo que es importante que los profesionales cada día tomen más conciencia de que su trabajo afecta a la sociedad, no solo repercute en una industria, o un beneficio profesional. Esta responsabilidad es transversal a muchas carreras de ingeniería, no solo a Civil.

Una de las víctimas, Anahí Garnica, era estudiante de la carrera de Ingeniería Civil. ¿Qué reflexión le gustaría compartir?

Las víctimas de esta tragedia eran profesionales que están al servicio de la comunidad y que arriesgan su vida todos los días con gran generosidad para que otros no pierdan la suya. En el caso de Anahí, ella fue estudiante de nuestra carrera y ha sido estudiante mía hace ya algunos años. Se había cambiado de carrera pero nosotros sostenemos en el tiempo la vigencia de ser estudiante, la consideramos como tal. Además de ser bombero, Anahí estaba buscando capacitarse más aún en el ámbito de la construcción para entender este tipo de fenómenos. Creo que todos estamos apenados; era una hija de esta Casa.

AYUDANOS A COMPARTIR ESTE CONTENIDO