La Academia Nacional de Ingeniería reconoció a graduado de Ingeniería Química, mejor promedio 2018

La entrega de premios se realizó el viernes en la sede de la Academia Nacional de Medicina.

Publicada el 7 de diciembre de 2018. Categorías: Institucional, Todas las noticias. Etiquetas: academia nacional de ingenieria, mejor promedio, premio.

El Ing. Matías Uriel Gorenberg, graduado de la carrera de Ingeniería Química de la UTNBA, recibió este viernes el premio “a los Mejores Egresados de Carreras de Ingeniería de Universidades Argentinas” otorgado por la Academia Nacional de Ingeniería desde 1993.
El premio distingue todos los años a los egresados sobresalientes de las carreras de Ingeniería que se dictan en Universidades del país, sean nacionales, provinciales o privadas, reconocidas por el Estado Nacional.
“Cuando comencé buscaba sacarme buenas notas. Pero más tarde entendí que era más importante el contenido que podía incorporar que el resultado y que éste iba a ser una consecuencia de mi desempeño. Fue todo un proceso de cambiar mi mentalidad y no buscar un número, porque no es algo que te define. Sí creo que denota lo que me esforcé”, expresó Gorenberg.
Desde chico desarrolló el hábito de preguntarse el por qué de las cosas y a medida que fue creciendo esa curiosidad se mezcló con el interés por la química.  Eso lo llevó a estudiar para técnico químico en la escuela secundaria, y posteriormente a la carrera de Ingeniería Química.
La elección de la de la UTN se produjo a raíz de los comentarios recibidos durante su etapa escolar: “lo que más me atraía, y que más tarde pude confirmar, era que te ofrecía una red de contención muy importante. La calidad educativa que brinda es excelente y el estar bien posicionada entre las Universidades es otra ventaja. También, el enfoque práctico que tiene sobre la ingeniería me atrajo”, explicó Gorenberg.
Matías, quien finalizó su carrera con 9.16 de promedio, destacó que la Facultad le dio las herramientas para forjar el criterio que le permite hoy “tomar decisiones en el día a día. Hay muchas ecuaciones, modelos matemáticos y demás, pero es vital que un ingeniero desarrolle esa capacidad y pueda descartar las cosas que no sirven o detectar problemas”.
Actualmente Gorenberg trabaja en Fluor, una compañía que se dedica a hacer ingeniería básica y destaca que si bien la Facultad sienta las bases para desarrollarse  profesionalmente “todo depende de uno. Del empeño y las ganas de estudiar que uno le pone. Eso es lo que hace la diferencia”.
“La experiencia que tuve -agregó- me enseñó a no quedarme. A dar pequeños pasos para conseguir los logros pero a la vez soñar cosas alcanzables, pero grandes. A no tener miedo de salir de la zona de confort y explorar lo que uno no conoce”.
Finalmente, recordó a quienes que estuvieron a su lado durante su carrera: “tengo la imagen de mi mamá esperándome todas las noches con la comida lista. De mi papá que siempre me acompañó y compartíamos el sueño de verme recibido. Toda mi familia, mi novia y amigos en general siempre estuvieron conmigo y apoyaron. Esto es también, en parte, por ellos, y les estoy agradecido”.
Galería de imágenes

AYUDANOS A COMPARTIR ESTE CONTENIDO